Make Business Flow es la firma de Karina Rasic, CFO externa de pymes y startups de España, México y Argentina, con sede en Barcelona. Karina montó en Fibady el diagnóstico financiero de una empresa estadounidense con operación en Europa: partió del libro diario y entregó cuadros de mando que siguen vivos cada mes, en lugar de un Excel que caduca.
¿Quién es Make Business Flow?
Una CFO externa se ocupa de los números de una empresa sin que esta tenga que contratar a un director financiero. Karina Rasic suma más de 25 años en finanzas y más de 200 empresas asesoradas, y organiza su trabajo en tres pasos:
- Diagnóstico financiero. Reunir la información de la empresa para entender la foto completa.
- Cuadro de mando y modelo financiero. Convertir esa información en herramientas para decidir con claridad.
- Plan de acción. Pasar de saber qué ocurre a saber qué hacer.
La firma ofrece también valoración de empresas y mentoría en finanzas para directores generales. Karina es además fundadora de una plataforma de compraventa de empresas y divulga sobre finanzas para empresarios en su canal de YouTube, su pódcast y su boletín.
El problema: el diagnóstico se entrega y caduca
Un diagnóstico financiero suele ser un proyecto cerrado. Se piden los datos, se trabaja varias semanas en hojas de cálculo y se entrega un informe. Al mes siguiente los números han cambiado y hay que empezar de nuevo.
En este caso había una dificultad añadida. El cliente, una empresa de distribución con sede en Estados Unidos y actividad en Europa, usa un ERP desarrollado a medida, sin conector. Por confidencialidad, no publicamos su nombre.
¿Cómo se monta un diagnóstico financiero en Fibady?
- Se exporta el libro diario. Sin conector no hay problema: el libro diario en Excel es suficiente.
- Se clasifican las cuentas. El mapeo contable se hace una vez y sirve para todas las cargas siguientes.
- Se separa la gestión de la contabilidad oficial. Los costes ligados a la venta se clasifican como coste directo para ver el margen real, sin tocar los libros.
- Se montan los KPI que piden los accionistas. Días de cobro y de pago, ciclo de conversión de caja y nivel de endeudamiento, en cuadros de mando que se actualizan con cada carga.
- Se da acceso al cliente. La empresa consulta sus cuadros de mando con su propio usuario.
¿Qué cambia para una CFO externa?
El diagnóstico deja de ser un entregable que hay que rehacer. Los cuadros de mando del primer análisis siguen sirviendo cuando llegan los datos del mes siguiente, y el segundo paso del método, el cuadro de mando, ya está hecho. El tiempo se va al tercero: el plan de acción.
¿A quién le sirve este caso?
A quien hace diagnósticos financieros para terceros y a la empresa que necesita explicar su negocio a sus accionistas. Si tu resultado no se parece a tu caja, mira el caso de uso el EBITDA que no se convierte en caja. Y si eres CFO externa o externo, el programa para CFOs fraccionales y asesorías.