Casos de uso

Llevas 2,15 M€ de EBITDA y la caja solo subió 735 K€

Por Santiago Viglione

Datos de demostración. Voz generada con IA. Al reproducir se carga YouTube.
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Domingo, diez de la noche. Mañana te sientas con el banco. Llevas 2,15 millones de EBITDA. Pero la caja solo subió 735 mil. ¿Dónde está el resto? A esta hora no hay nadie a quién preguntarle. Salvo a Fibady.

Tu equipo de agentes revisa tus números reales. 600 mil siguen en manos de tus clientes. El resto se fue en inversión, impuestos y deuda. ¿Quién te debe? Lo tocas, y lo ves. ¿Qué empresa te está drenando? Lo tocas, y llegas hasta el asiento. Y ves cómo acabas el año, ahora, cuando todavía puedes hacer algo.

Lunes, nueve de la mañana. Entras sabiendo. No cambias tu ERP ni tus asesores. Y si prefieres preguntarle a ChatGPT, Claude, Gemini o Copilot, también, con tu permiso y empresa por empresa. Fibady. Tus números ya te contestan.

Que el EBITDA crezca y la caja no es lo normal cuando una empresa crece: el resultado se apunta al facturar y la caja llega al cobrar, y por el camino se van inversiones, impuestos y deuda. En Fibady un equipo de agentes de IA revisa tus números reales y te dice dónde está la diferencia (por ejemplo, 600.000 € que siguen en manos de tus clientes) y cada salto se abre por cliente, sociedad y asiento.

El problema: mañana te sientas con el banco

Domingo por la noche. Llevas 2,15 millones de EBITDA, pero la caja solo ha subido 735.000 €. Mañana tienes reunión con el banco y la pregunta es evidente: ¿dónde está el resto? A esa hora no hay nadie a quien preguntar, y la respuesta está repartida entre la contabilidad de varias sociedades.

Por qué el EBITDA no se convierte en caja

La diferencia entre EBITDA y caja casi siempre se explica por cuatro partidas:

  • Clientes. Lo facturado y no cobrado aumenta el resultado, pero no la caja. Es el capital circulante.
  • Inversión. Las compras de activos salen de caja y no pasan por el EBITDA.
  • Impuestos. El impuesto de sociedades y sus pagos fraccionados.
  • Deuda. Las cuotas de préstamos y los intereses.

Saber esto en general es fácil. Saber cuánto pesa cada una en tu grupo, y qué sociedad o qué cliente lo provoca, es lo difícil.

Cómo se resuelve con Fibady

  1. El puente del resultado a la caja. Del EBITDA a la variación de caja, partida a partida, calculado desde la contabilidad.
  2. Preguntado a tus agentes. Revisan los números reales: 600.000 € siguen en manos de tus clientes; el resto se fue en inversión, impuestos y deuda.
  3. ¿Quién te debe? Lo tocas y ves cada cliente con lo pendiente y su antigüedad.
  4. ¿Qué empresa te drena? La tocas y llegas hasta el asiento. Y ves cómo acabas el año ahora, cuando todavía puedes hacer algo.

Qué cambia

El lunes entras en la reunión sabiendo. No cambias de ERP ni de asesores, y si lo prefieres puedes hacer las mismas preguntas desde ChatGPT, Claude o Gemini, con tu permiso y empresa por empresa.

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Preguntas frecuentes

Porque el EBITDA mide el resultado operativo antes de intereses, impuestos, amortizaciones y depreciaciones, y no tiene en cuenta cuándo se cobra ni se paga. La diferencia con la caja se explica sobre todo por el capital circulante (clientes que no han pagado, existencias, proveedores), las inversiones, los impuestos y el servicio de la deuda.

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