- En Argentina no hay un tipo de cambio: hay varios, y el reporting tiene que fijar por política cuál usa para cada estado y cada decisión.
- La filial argentina suele estar en un ERP local (Tango u otros) que no habla con el ERP de la matriz; el libro diario es el puente.
- El grupo necesita ver la filial en pesos, en dólares y en euros a la vez, con el mismo asiento detrás.
Argentina tiene tres cosas que ningún otro país del grupo tiene a la vez: varios tipos de cambio que pueden diferir mucho entre sí, inflación alta que obliga a ajustar las cuentas locales, y un ERP —Tango, muchas veces— que no habla con el de la matriz. La respuesta no es un tipo de cambio mágico ni un módulo. Es una política escrita por sociedad y por estado financiero, y una herramienta que pueda mostrar la filial en pesos, en dólares y en euros a la vez con el mismo asiento detrás.
La doble moneda en reporting es ver los mismos estados financieros en la moneda de la sociedad y en la del grupo a la vez, con tipo de cambio configurable por sociedad, estado y periodo, y un solo asiento detrás.
¿Por qué Argentina es distinta para el reporting de un grupo?
Cuatro razones, que se combinan:
Varios tipos de cambio. El oficial del BCRA, el MEP, el CCL y otros conviven, y la distancia entre ellos cambia con el tiempo. La contabilidad local usa el oficial; el dinero se mueve, cuando se mueve, a otro. Ningún tipo es «el correcto» para todo.
Inflación alta. Las cuentas locales llevan ajuste por inflación según la norma argentina, y un P&L en pesos de enero no es comparable con uno de noviembre sin reexpresar. Para la matriz, que mira en euros, el ajuste es una capa más que entender.
ERPs locales. La filial argentina suele estar en Tango, en SOS Contador, en EternumPRO o en otro sistema local, elegido por la asesoría y bien adaptado a la fiscalidad del país. No se conecta de forma nativa con el Odoo o el Holded de la matriz. El puente entre los dos es el libro diario.
Una matriz que quiere verlo en su moneda. El CFO en Barcelona o Madrid no gestiona en pesos. Quiere la filial en euros o en dólares, comparable con el resto del grupo, y a la vez que la operación local siga viéndola en pesos.
Cualquiera de las cuatro por separado es un tema. Las cuatro a la vez son la razón de que muchos grupos consoliden Argentina «aparte», en una pestaña que nadie sabe muy bien cómo se hizo.
¿Qué tipo de cambio usar para cada cosa?
No hay una respuesta única; hay opciones de política, y lo que importa es elegir una, escribirla y mantenerla. Los nombres y las fuentes públicas de cada tipo conviene comprobarlos en la fecha en que se fije la política, porque cambian.
| Tipo de cambio | Para qué suele usarse en el reporting de grupo | Observación |
|---|---|---|
| Oficial (BCRA) | Conversión contable de la filial y comparación con las cuentas locales | Puede alejarse del valor al que el grupo mueve dinero |
| MEP / CCL (financieros) | Valor económico de la caja y decisiones de repatriación o inversión | Es el que muchos consejos quieren ver para la caja |
| Tipo de cierre pactado por política | Balance de la filial en la moneda del grupo | Fijarlo por escrito y mantenerlo mes a mes |
| Tipo medio del periodo | P&L de la filial en la moneda del grupo | Con inflación alta, la media mensual es más fiel que la trimestral |
| Histórico | Capital y reservas | Se convierte una vez |
| Doble presentación (ARS + USD/EUR) | Reporting para dirección y consejo | Fibady muestra las dos monedas con un clic, mismo asiento detrás |
Lo que hemos visto funcionar en grupos con filial argentina es una política de dos capas: el oficial para el P&L y el balance, porque es coherente con las cuentas locales y con lo que dirá el auditor; y una línea aparte de «caja al tipo financiero» para que el consejo sepa cuánto vale de verdad la tesorería de la filial si se quisiera mover. Las dos cifras conviven en el mismo informe, etiquetadas. Lo que no funciona es cambiar de tipo según el mes: el margen de la filial pasa a depender del criterio y no de la operación. Esto no es consejo fiscal ni contable; es cómo se organiza el reporting de gestión para que sea comparable.
¿Cómo se conecta un ERP argentino a la consolidación del grupo?
Por API cuando la hay, y por libro diario cuando no. Tango, SOS Contador y EternumPRO se conectan a Fibady por API, igual que Odoo y Holded: se lee el libro diario, el plan de cuentas y los movimientos bancarios de la filial en solo lectura, y se sincroniza. Cualquier otro sistema local exporta el libro diario a Excel o CSV, y un conversor lo carga en minutos cada mes.
Lo que sí hay que hacer, una vez, es mapear el plan de cuentas argentino al plan de grupo: entre una y cuatro horas, con el contable local al lado para que la 4.1.1.01 de ventas de bienes caiga en la misma línea de ingresos que la 7000000 de la matriz. A partir de ahí, cada sincronización trae los asientos en pesos, los convierte con la política fijada y los suma al consolidado.
Un laboratorio con el que trabajamos en Argentina lo hace así: su contabilidad local sigue en su ERP y con su asesoría, y el grupo ve el laboratorio en pesos, en dólares y consolidado en euros sin que nadie prepare nada a mano.
¿Cómo se lee el P&L de la filial con inflación?
En dos monedas y con dos preguntas distintas. En pesos, para la operación local: ¿ha crecido la facturación por encima de la inflación?, ¿el margen en pesos se mantiene? Es la lectura que hace el gerente de la filial, y la única que tiene sentido para gestionar precios y salarios en el país.
En dólares o euros, para el grupo: ¿cuánto aporta la filial al resultado consolidado?, ¿cómo se compara con México o con España? Es la lectura del CFO del grupo, y necesita el tipo medio del mes —no del trimestre— porque con inflación alta el peso de enero y el de marzo no son el mismo.
Y el presupuesto se compara en la moneda en que se hizo. Si la filial presupuestó en pesos, la desviación se calcula en pesos; convertirla a euros con el tipo de hoy mezcla la desviación operativa con la del tipo de cambio y no explica nada. Si el grupo quiere la desviación en euros, se presenta al lado, con el efecto del tipo de cambio separado.
¿Qué controles pasar antes de enviar el consolidado?
Tres, además de los cuatro de cualquier consolidación:
- Mismo tipo en los saldos intercompany. Lo que la matriz le debe a la filial en euros y lo que la filial dice que le deben en pesos se convierten al mismo tipo, el de cierre, o la eliminación deja un residuo que no es de nadie.
- Cuadre de caja en las dos monedas. La caja de la filial en pesos coincide con el banco; la caja en euros coincide con la de pesos convertida al tipo de la política. Si el consolidado usa además una línea de caja al tipo financiero, se etiqueta como tal y no entra en el cuadre del balance.
- Diferencias de conversión identificadas. Con la distancia entre el tipo medio y el de cierre, la diferencia de conversión de la filial argentina puede ser grande. Tiene que estar en su línea de patrimonio, con importe, y no repartida por el resultado.
En Fibady, cada sociedad lleva sus tres monedas etiquetadas —la contable, la de reporte del grupo y la de visualización—, los tipos se cargan por mes y por moneda en una grilla y se puede mantener más de un tipo para el mismo país. Así se monta dentro de la consolidación multi-empresa; la regla general de qué tipo va a cada estado está en qué tipo de cambio usar para consolidar, y la definición corta en el glosario.